Yo la miraba como si nada,
a veces, no siempre, la miraba como si todo,
pero el todo, no en un concepto espiritual,
más bien como un todo existencial,
ella era todo, igual y aún lo es; pero al decirlo así,
y de cualquier modo,
me arriesgo a caer en ella una vez más,
por que todo lo fue, todo lo es.
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